Durante dos meses, la actriz y Herney Luna, el director de la serie, trabajaron en la construcción del personaje.

Nada habría sido tan complicado si Kathy no hubiera estado embarazada. Mezclar los sentimientos de venganza, odio, ira y rencor que debía sacar a flote de acuerdo con el perfil de Riascos era completamente opuesto a lo que en su vida real estaba experiementando.
"Darle vida a Paulina Riascos no fue fácil. Cuando uno está en embarazo vive en otro mundo, tanto emocional como mental. Está uno en un periodo de mucha paz, tranquilidad, amor. Y empezar a incorporar elementos para este personaje tan fuerte fue un choque total", asegura Sáenz, que por primera vez aceptó el reto de ser la villana.